La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten (conjunto
de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno [TACC] y productos derivados de estos
cuatro cereales). Pueden padecerla tanto niños como adultos. Actualmente, la
incidencia es mayor en mujeres, que en varones.
Se estima que la proporción de celíacos en el mundo varía
entre 1/100 y 1/300 pero como la mayoría de las veces los síntomas son leves,
muchas personas conviven con la enfermedad sin recibir diagnóstico ni
tratamiento.
El gluten es una
glicoproteína,
es decir, una molécula compuesta por una proteína y uno o varios hidratos de carbono,
que se halla presente en alimentos tan cotidianos como el
pan y, en general, en numerosos cereales.
Las proteínas se clasifican en dos grupos, prolaminas y
gluteninas. Las prolaminas reciben distintos nombres según el cereal de origen:
Trigo = gliadina
Avena = avenina
Cebada = hordeína
Centeno = secalina
El gluten de los cereales mencionados es la forma más
conocida de presentación de las prolaminas tóxicas para los celíacos. La
gliadina constituye el mayor problema, es la más utilizada en la industria
alimenticia.
La avena pareciera no producir daño pero, en su proceso de
industrialización, puede encontrarse contaminada granos de trigo, cebada o
centeno.
Es necesario evitar
los alimentos elaborados a partir de estos cereales, como la mayoría de los
tipos de pan, pastas, pizza, pasteles y tortas. Pero además, los
ingredientes de trigo se utilizan en muchos alimentos, como algunas salchichas
y hamburguesas, en alimentos y comidas pre-cocidas y muchas salsas. Y, por
regla general, los alimentos en pasta o con pan rallado no son adecuados para
las personas con enfermedad celíaca.
La Celiaquía se presenta en personas que tienen
predisposición genética a padecerla. Se sabe que aparece con más frecuencia
entre miembros de la misma familia.
Esta intolerancia produce una lesión característica de la
mucosa intestinal provocando una atrofia de las vellosidades del intestino
delgado, lo que altera o disminuye la absorción de los nutrientes de los
alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y
vitaminas). Es este fenómeno el que produce el clásico cuadro de mala
absorción.
La característica principal que define a esta atrofia vellositaria
es que, la mucosa intestinal se normaliza cuando se inicia la dieta sin TACC.
Se dice que la celiaquía es una condición autoinmune, es
decir que el sistema de defensa de los celíacos reconocería como
"extraño" o no perteneciente al organismo, al gluten, y produciría
anticuerpos o "defensas" contra el mismo. Estos anticuerpos provocarían
la lesión del intestino con destrucción o atrofia de su mucosa (capa interior
del intestino), produciéndose una alteración en la absorción de los alimentos.
Si tienes enfermedad celíaca, comprueba siempre los
ingredientes en los alimentos que compras y ten en cuenta que este análisis debe incluir a las bebidas
alcohólicas a base de cebada, como la cerveza y hasta algunos
medicamentos que contienen almidón.
Para asegurarte de que tienes una alimentación libre de gluten
deberás:
Asegurarte de que es libre de gluten. Algunos alimentos etiquetados como “sin
gluten” todavía contienen pequeñas cantidades de gluten. Esto es debido a que
algunos de éstos contienen un almidón especial que ha sido tratado para reducir
la cantidad de gluten en ella y que es imposible eliminar completamente el
gluten.
Entiende
lo que es libre de gluten. En la actualidad no existe una definición legal de lo que ‘sin gluten’ en los medios pero
hay un estándar internacional para los productos libres de gluten elaborados a base de cereales que
contienen gluten. Este es el Codex
Alimentarius, y permite a los productos llamarse
“libre de gluten” solo si hay menos de 200 partes por millón de gluten en el
producto acabado. Muchos fabricantes siguen esta norma para los productos
etiquetados como ‘sin gluten’.
Por supuesto, algunos alimentos son naturalmente libres de gluten
y al mismo tiempo son buenas fuentes de carbohidratos ideales para aquellos que
tienen que adherirse a una dieta libre de gluten.
La lista está principalmente conformado por frutas, verduras, carne y pescado
sin procesar que no contienen gluten. Sin embargo, algunas carnes procesadas
como las salchichas y las hamburguesas están hechas con cereales que contienen
gluten.
¿Qué se puede comer?
- Cereales y granos: arroz,
maíz, quinua, tapioca, sagú, el trigo sarraceno y sorgo
- Carne, pescado y huevos:
todos son básicamente aptos, simplemente hay que cuidar los
revestimientos, las salsas y los condimentos que se agregan.
- Productos lácteos: leche y
la mayoría de crema, queso y yogur requieren comprobar cualquier
ingrediente añadido, y añade a la lista el queso rallado (a veces se añade
la harina de trigo para evitar que las cintas de queso se peguen). A
veces, después del diagnóstico, los celíacos son intolerantes a los
lácteos porque sus entrañas han sido dañadas por la ingestión de gluten.
Esto puede tardar hasta 2 años para rectificarse por sí mismo, pero es
importante seguir comiendo productos lácteos durante este tiempo, aunque
sólo sea un poco de queso todos los días.
- Las harinas: arroz, maíz,
papa, gramo, soja, garbanzo, sorgo, harina de tapioca y de castaño. Igual
debes revisar la etiqueta de una posible contaminación.
- Frutas: todas las frutas
son naturalmente libres de gluten.
- Verduras: todas las
verduras son naturalmente libres de gluten.
- Grasas: se puede comer
mantequilla, margarina, aceites.
- Cereales para el desayuno:
Este es un punto difícil: revisa cuidadosamente, y evita que contenga el
trigo, avena, centeno, cebada o extracto de malta.
- Pan, galletas y panes crujientes:
evita todos los convencionales, y consume sólo aquellos que estén
etiquetados como libres de gluten, o los que te has hecho y sabes que es
libre de gluten.
- Tartas, pasteles, galletas y bizcochos:
evitar todos los convencionales, y consume sólo aquellos que estén
etiquetados como libres de gluten o has preparado tú mismo.
- Pizza y pasta: evitar
todos los convencionales, y consume sólo aquellos que estén etiquetados
como libres de gluten o has preparado tú mismo.
- Sopa y salsas: comprueba
cada vez en caso de que la harina de trigo se haya usado para espesar una
sopa o una salsa.
- Empanadas, quiches, flanes y tartas:
evitar todos los convencionales, y consume sólo aquellos que estén
etiquetados como libres de gluten o has preparado tú mismo.
- Snacks: nueces, pasas y
semillas son naturalmente libres de gluten, pero revisa las capas añadidas
y verifica todos los paquetes revisando cada etiqueta, debido a los
problemas de contaminación.
- Alcohol: vino, bebidas
espirituosas, licores, la mayoría de los whiskies y la sidra se toleran
pero evita la cerveza (a menos que específicamente etiquetados como sin
gluten).
- Bebidas: café, té, zumos,
cacao, bebidas gaseosas son aptas pero comprueba que no contienen cebada y
no bebas en las máquinas expendedoras.
Síntomas
Se
manifiesta a través de diferentes síntomas y signos, según la edad:
En niños: suele
presentarse "diarrea crónica" (síndrome de mala absorción), vómitos
reiterados, marcada distensión abdominal, falta de masa muscular, pérdida de
peso, retraso del crecimiento, escasa estatura, cabello y piel secos,
descalcificación, inapetencia, mal carácter o irritabilidad, alteraciones en el
esmalte dental, dislexia, autismo, hiperactividad etc.
En adolescentes:
dolor abdominal, falta de ánimo, rechazo a la actividad deportiva, retraso en
el ciclo menstrual y frecuentemente baja talla comparativa con los hermanos o
llamativamente menor en función de lo esperado por la altura de sus padres,
retraso puberal, estreñimiento, queilitis angular, aftas recurrentes, anemia
ferropénica, cefaleas, etc.
En adultos:
osteoporosis, fracturas, artritis, diarreas, estreñimiento, desnutrición,
abortos espontáneos, hijos recién nacidos con bajo peso, impotencia,
infertilidad, pérdida de peso, anemia ferropénica, caída del cabello, colon
irritable, menopausia precoz, astenia, depresión, epilepsia, neuropatías
periféricas, cáncer digestivo, etc.
Existen
enfermedades asociadas o autoinmunes, que suelen preceder al diagnóstico de la
celiaquía o manifestarse simultáneamente como: Dermatitis
herpetiforme, Síndrome de Down,
Déficit selectivo de IgA.
Diagnostico
El diagnóstico se realiza mediante:
- Autoanticuerpos
con tTG (transglutaminasa tisular)
- EmA
(endomisio)
- Anticuerpos o
antígenos dietarios o sus interfaces como AGA2 (gliadina deaminada)
- Biopsia
intestinal.
El único tratamiento es una dieta estricta y de por vida sin TACC (sin
trigo, avena, cebada y centeno).
Jamás se debe comenzar la dieta sin previa biopsia que la
justifique.
El celíaco no es un enfermo, sino una persona con una condición determinada.
Con una dieta correcta, segura y permanente, el celíaco, puede alcanzar los
niveles nutricionales que había perdido y lograr con ello su total desarrollo
físico y neurológico.
Es aconsejable que la dieta del celíaco incluya además, alimentos
naturales como: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, hortalizas,
legumbres y cereales sin gluten (arroz y maíz).
Se debe tener precaución con los productos industrializados, ya que
pueden contener gluten en su composición. Es necesario consultar los listados de Alimentos y Medicamentos aptos.
Fuente:
·
Asociación Celíaca Argentina
·
Celíacos: cuando
el gluten daña al organismo, Martínez González Luís
·
Celíacos: cómo liberarse del
gluten, Zaniuk Brenda